Mi Mensaje

El material de este blog tiene por finalidad compartir literatura y música de diferentes raíces y épocas y acercarme a personas que tengan los mismos gustos.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Overava Karaí

Hola amigos:
El primer Artigas que recordamos es aquel que nuestra primera maestra nos presentó  y a medida que crecíamos otros Artigas fueron surgiendo impuestos por programas, apuntalados en el bronce y festejado en las fechas patrias. Lo veíamos a diario en el mismo cuadro en distintas partes, impasible con los brazos cruzados y un poncho doblado sobre el hombro izquierdo. frente a la muralla, vistiendo un “equipo adidas” como muy bien señaló un alumno de Else de la escuela 43.
Cuando fuimos capaces de discernir, cuando nos interesó la persona y nos intrigaba el hombre, fuimos campeando aquí y allá, entonces nuestro Artigas creció dentro de nosotros mismos. Fue  tomando otro carisma, una especie de intimidad con aquel ser que al final – desechando honores - prefirió continuar allá lejos de su suelo, llevando una vida simple entre la gente simple con quienes repartía su pensión y compartía los frutos de su huerta.
Pasaron muchos años para que la historia le hiciera justicia y hoy sin dudas, en el marco evocativo del Bicentenario, es la principal figura, las más evocada y admirada, las más querida y festejada.
Personalmente soy hincha a muerte del tocayo, desde gurí me puse a husmear en cuanta biblioteca se cruzaba en mi camino y cuando andaba en la veintena, mi amigo Sandalio me regaló una biografía escrita por Jesualdo – la que conservo como un tesoro – donde se abrió ante mis ojos un héroe de carne y hueso, un tipo a quien me hubiera gustado conocer.
Como dicen los versos iniciales de las Décimas al Cumba Viejo que canta Tabaré Etcheverry:
“yo daría cualquier cosas por haberte conocido…”
Para adherirme a las conmemoraciones quise compartir con los amigos algunos conceptos
que fui adquiriendo e incorporando.
La vieja estirpe de Artigas es natural de Aragón, España, una tierra de autonomía, con fueros  y usos que son un modelo de democracia en tiempos de un absolutismo monárquico brutal que dominó Europa, Allí sus bisabuelos y demás súbitos, presentaban un increíble juramento – hasta para nuestros días – ante los reyes.
“Nos,  que cada uno valemos tanto como vos, y que juntos podemos más que vos, os ofrecemos obediencia si mantenéis nuestros fueros  y libertades, y si no, no”
Acá hay un claro concepto del valor de cada individuo que hace a los hombres iguales, hay una idea definitiva de poder residente en la mayoría. La obediencia se ofrece, no se entrega sumisa, y está condicionada a que el Rey - la autoridad – en reciprocidad, les respete sus fueros y libertades.
Allí está el germen de la autodeterminación y de la federación que mucho más tarde floreció en la mente de nuestro prócer.
El apellido Artigas, significa “tierra roturada y pronta para la siembra” un nombre muy significativo, mezcla de augurio y responsabilidad para quien lo usa. Un nombre ligado e identificado con la madre tierra.
Era así que don Pepe se sentía más a gusto al aire libre, en una toldería o bajo una enramada que en las comodidades urbanas. Conocía las plantas, los animales de nuestros campos y montes, y el carácter de las personas. Tocaba la guitarra y entonaba compartiendo en una rueda junto al fogón donde circulaba la caña. Era solidario y amante de la justicia.
Su ideología no era diferente al sincretismo de los gauchos y los aborígenes pampas con quienes convivía a extramuros.
El artiguismo también se nutre del anarquismo de los pueblos nómades, del comunitarismo de las misiones, del sentido de libertad y hospitalidad de los charrúas, de la noción de igualdad de los guaraníes y de los aspectos humanos y solidarios de los tapes.
Don José pregonaba la soberanía particular de los pueblos, es decir el gobierno propio de las pequeñas comunidades con algunos pocos cientos de personas.
No lo inventó, pero tampoco es necesario buscar esa inspiración con lo que había pasado tan lejos – en Norte América como insisten algunos -  puesto que estaba allí a su alcance en la organización política de los indios pampas junto con el solidario enfoque guaraní de la redistribución de la tierra desarrollado en las Misiones.
Su laicidad y concepción de la religiosidad era totalmente universalista, no era una simple acumulación de ritos y formalidades, por el contrario, se expresaba en su conducta de siempre  con el respeto a todas las creencias y naciones, independientemente de su poderío o conveniencias del momento.
Promovió la libertad religiosa en toda su extensión y lo probó cuando fundó la capital de sus provincias confederadas en Purificación. Allí existía el sector de la indiada gaucha con sus enramadas y ranchos. Los charrúas acampados en sus pirís (toldos), el campamento de los negros desde el cual por las noches se escuchaba el repique de los tambores y los cánticos llamando a los espíritus de viejas religiones africanas.
De los gauchos se oía la guitarra y canciones en guaraní y castellano, mientras que a la distancia resonaban los gritos de los charrúas invocando a Zobá (dios Luna).
Purificación era mucho más que la capital de los orientales, era el Gran Pirí de la nación charrúa, el Tecuá de los gauchos guaraníes y el Gran Quilombo de los negros perseguidos y rebeldes.
Artigas se sentía muy a gusto con los indios, como uno más. Para ellos era su “tubichá guazú”
(el gran jefe o líder), y ellos eran sus “ijtoman”, sus muchachos. Los que se mantuvieron a su lado hasta el final. Se compenetró de la fuerza moral de aquel pueblo indómito que hoy -  arrasado y desaparecido - permanece como un ingrediente de nuestra identidad.
Cuando un charrúa daba su palabra, la cumplía o moría por cumplirla.
Cuando otro daba la palabra y no cumplía, también moría.
En la batalla de Carumbé – el 27 de octubre de 1816 contra los portugueses – Artigas confía la custodia de su propia vida a los charrúas, una guardia personal formada por veinticinco lanceros. Tal era la confianza.
Los negros también se mantuvieron firmes en los mejores y peores momentos, y lo acompañaron al exilio. Más de doscientos lanceros y lanceras que provenían de la división de Pardos de caballería, se internaron en tierras paraguayas con su Jefe.
Hasta sus últimos días, de su persona emanaba una autoridad espiritual sombrosa, todo el mundo le pedía la bendición.
En Curuguatí, era llamado por los indios guaraníes Overava Karaí, que significa El Señor que Resplandece.
Anoche resplandeció en los fogones por toda la Banda Oriental, en el rasgar de miles de vigüelas encabezadas por Larbanois Carrero, en los fuegos artificiales bajo el techo de nubes cargadas, en las estrofas de Ruben Lena, en el canto con señas de unos niños artiguenses que a su modo lo saludaron y en el corazón y la memoria de tantos orientales dentro y fuera de fronteras que entonamos A Don José.

Por JOSÉ SALVADOR DA COSTA - Escritor, poeta, autodidacta, podría decir que posee una inteligencia Linguística muy desarrollada. José es sobre todo una persona con don de gente. Buen padre, abuelo, mejor amigo, compañero de todas las horas las felices y de las otras.
Curioso lector. Un Sr. de su hogar y compañero de su esposa.
Vive en la cuidad de Artigas.
Inteligencia Linguística: Capacidad de entender y utilizar el propio idioma. La que tienen los escritores, poetas, los buenos redactores.
Utiliza ambos emisferios.
                         HOWARD GARDNER (inteligencia múltiples)

1 comentario:

  1. Muy de acuerdo, el abuelo Artigas vive en la memoria y el corazón de nuestro pueblo. Como dicen los antepasados charruas, despues de siete generaciones de hombre blanco caminando sobre esta madre, renacerá el espiritu charrua.

    Hemos vuelto.

    Un abrazo!

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